CAROLINAS ORIENTALES

PONAPÉ

 

Desde que fui destinado a mandar el destacamento del Cuerpo, en la isla de Ponapé, capital de la región oriental de las Carolinas y la más remota de nuestras colonias, tuve la idea de hacer una pequeña descripción de aquella, a fin de que los Oficiales del Cuerpo que fueren sucesivamente destinados a prestar allí sus servicios, formasen una idea, aunque muy incompleta del país, su situación, sus producciones y conocimientos más generales.

Dada la insignificancia del trabajo por mi realizado y conociendo mejor que nadie la insuficiencia de mis conocimientos para tratar de estos asuntos, he dudado muchas veces sobre la conveniencia o inconveniencia de su publicación en nuestro BOLETÍN, sometiéndolo al juicio crítico de mis compañeros; mas como mi idea no es otra que la de procurar conseguir por este medio el que los demás sigan mi conducta, que entiendo útil, porque siempre dará lugar a que muchos, con mayor capacidad y más profundo conocimiento, se decidan a publicar datos sobre las posesiones a que por razón de su destino y de las campañas que sostenemos, le haya llevado la suerte, ahí va mi trabajo.

Soy de los que entienden, que de conseguir aquel objeto, sería de resultados muy provechosos para conocimiento del personal de nuestro Cuerpo, difundiéndose así, aunque no fuese más que a grandes rasgos, las particularidades más salientes de las colonias.

Así, pues, no se vea en mis ligeros y modestos apuntes, otra cosa que una buena voluntad puesta al servicio de mi Cuerpo y de un fin que bien quisiera conseguir. Esto y la creencia de que en la guerra que sostenemos con los Estados Unidos de América pudieran jugar algún papel nuestras posesiones del extremo Oriente, me deciden a publicar unos apuntes, que de otra manera no hubiesen visto la luz.

La región Oriental de las Carolinas ocupa una extensión de 300 leguas de Este a Oeste y 220 de Norte a Sur comprendidos entre los Meridianos 155º y 170º de longitud Este de San Fernando y de la Equinoccial hasta el llº latitud Norte.

La capital del Archipiélago oriental está situada en la isla de Ponapé o Bonaby, que fue descubierta el 24 de Diciembre de 1595 por el intrépido navegante español Pedro Fernández de Quirós, siendo posteriormente visitada en 1528 por el Capitán Sutke; en 1540 por el Comandante Rozannt, que mandaba la corbeta Danaide y finalmente, en Agosto de 1886, por el transporte; español Manila al mando del ilustrado Jefe de nuestra Armada D. Luis Bayo Pinzón.

La isla de Ponapé, fue llamada de la Ascensión por los españoles que la descubrieron, y Seniavina por los rusos, que le dieron el nombre de una corbeta de aquella nación que la visitó en época reciente y que no he podido precisar, aunque se supone posterior a 1840. Los rusos cayeron en la manía de la mayor parte de los navegantes y viajeros cambiando, los nombres de tierras ya conocidas por otros, de capricho, con grave daño de los estudios geográficos.

La Colonia, como llaman los naturales al establecimiento español donde en recinto amurallado, por la parte de tierra, residen las Autoridades y guarnición española, está construido por una especie de plaza fuerte de trazado irregular y establecida en el fondo del puerto de la Ascensión, antes llamado puerto Jamestón. Constituyen los principales edificios, que son de madera con basamento de materiales fuertes, la casa Gobierno, la División naval, donde alojan 20 hombres de Infantería de Marina y 25 marineros indígenas al mando de un Oficial de aquel Cuerpo, el Cuartel de Infantería de Línea que alberga 250 soldados indígenas del Regimiento núm. 68, de funesta memoria, por la activa parte que tomó en la insurrección de Filipinas; tres blokaus denominados, Norte, Sur y Oriente, una factoría de subsistencias militares para el Ejército, enfermería a cargo de la marina y dos pabellones que ocupan el Secretario del Gobierno y el Intérprete.

Además de las fuerzas de marina que quedan mencionadas, presta servicio en la División naval el cañonero Quirós[1].

La situación astronómica más exacta, es la tomada desde la factoría alemana establecida en la isla de Sángar, que se encuentra a la izquierda de la entrada del puerto, situación hecha por todos los Oficiales de derrota de la escuadrilla que concurrió a las operaciones de guerra realizadas en 1890 y que da los resultados siguientes: Latitud N. 6º 59' 48"; Longitud E. 164º 29' 13" del Meridiano de San Fernando, o sea 10h 59' 45" de diferencia.

La pleamar de sicigias es a las 3h y la amplitud de la marea de 1 metro 83 centímetros.

La isla de Ponapé o de la Ascensión, que es la mayor del Archipiélago, tiene 12 millas de N. a S. y 13 de E. a O. con unas 55 de circunferencia; el terreno es de formación basáltica demostrando claramente en origen volcánico, siendo tan accidentado, que lo forman multitud de montañas faldeadas por bosques pantanosos, y entre aquéllas se distingue, por su mayor elevación, la llamada Tolcolme o Monte Santo, que tiene 872 metros de altura sobre el nivel del mar.

La división territorial de la isla, está hecha en 5 tribus llamadas de Metalanin, Not, Schokoy, Kitti y U, cada una de las cuales está gobernada por un reyezuelo y una serie interminable de Jefes subordinados.

Hará unos treinta años que sólo existían cuatro tribus; pero con motivo de una guerra intestina ocurrida en la de Schokoy, se dividió ésta en dos, quedando independiente Not, que hoy está regida por un Jefe denominado Leven. Los de las cuatro restantes se denominan Wachais, y uno y otros régulos están pagados por el Gobierno español sin duda para tenerles más adictos y evitar los trastornos que han ocasionado desde nuestra toma de posesión efectiva en 1887.

Existe la casi independencia de la tribu de Palika, cuyo jefe ostenta el título de Leven, como el de Not, siendo sus relaciones, aunque amistosas, muy poco frecuentes con el Gobernador.

La presión atmosférica media es de 762 mm.; la temperatura ordinaria no pasa de 30 centígrados a la sombra y la mínima de 25, sin que transcurra día, por lo general, en que las nubes dejen de inundar aquel suelo ardiente con continuos chubascos que a medida que avanzan del horizonte van extendiendo hacia la tierra una densa cortina de agua que con la refracción del Sol, ofrece a nuestra vista un espectáculo digno de admirar, ya por su belleza, ya por su rapidez con que vuelve a alumbrarnos la luz solar.

La población de la isla puede calcularse en 6.000 habitantes, pertenecientes a la raza malaya, a quienes se da el nombre de Kanakus; son de facciones más regulares, que el indio filipino y mejor constituidos

La producción que constituye materia de comercio con la factoría alemana de Lángar y otra japonesa que existe en Not, se concreta actualmente a la coprax que no llega a 1.000 toneladas al año, contando con las cosechas de Pakin y Ant, islas vecinas; y aunque alguna pequeña parte del escaso terreno que existe en la isla propio para cultivo, dada la formación de su suelo, produjera la caña de azúcar y el café, como ha podido apreciarse en algunos ensayos, esto sería en tan corta cantidad, que difícilmente constituiría materia de exportación.

Entre los frutos, como la banana, la guayaba y otros, sobresale la piña, que nada tiene que envidiar a la de Cuba, siendo indudable, que si aquel país salvaje se ganase algún día en definitiva para la civilización, y se establecieran industrias que cuidaran el cultivo y exportación, aquel fruto constituiría materia de riqueza, no ya por su bondad, si que también por la abundancia con que se produce.

La alimentación de los naturales, la constituye el cerdo, el pescado y la rima, nombre que dan al fruto del árbol del pan, del cual se recolectan dos cosechas.

Las comunicaciones con Europa y Filipinas, se reducen a un correo cada dos meses que parte de Manila en la primera quincena de los de Febrero, Abril, Junio, Agosto, Octubre y Diciembre, con escala en Yap, Carolinas Occidentales, y en San Luis de Apra, Marianas, correo que aparte de la correspondencia oficial y particular de las Colonias españolas mencionadas, conduce hasta Ponapé la dirigida a Jaláis, capital del Archipiélago de las Marshall que pasó a poder de Alemania por virtud del tratado de Roma, celebrado con motivo de los acontecimientos de 1885. Una vez en Ponapé la correspondencia alemana es conducida en un Pailebot a su destino.

Hasta Septiembre de 1894, y gracias al tacto exquisito del Gobernador Pidal, no se sometió a España definitivamente la tribu de Metalacien que motivó la guerra de 1890 en la que tomó parte nuestro Cuerpo y donde se distinguieron entre otros Buitrago, Caraballo y Bernal, que falleció en la mar al regresar la expedición.

La tranquilidad relativa que desde 1894 ha gozado arpulla colonia, débese al ilustrado Jefe de nuestra Armada D. José Pidal y Rebollo, que demostró durante el periodo de su mando, dotes excepcionales de gobernante conquistándose el cariño de aquellos naturales y el de los que tuvimos la honra, al par que la suerte, de servir a sus órdenes.

 

Cartagena, Julio 1898.

 

JOSÉ GEÁN

 


[1] Actualmente presta servicio de guarnición una compañía europea de Infantería de Marina compuesta de 140 hombres, habiéndose retirado la indígena.